Las Fincas
86 hectáreas de viñedo sobre los suelos pardo-calizos de La Mancha, a más de 720 metros de altitud.
Viticultores de raíz
En Bodegas Artero somos viticultores. Nuestro origen está muy ligado a la agricultura, donde ponemos toda nuestra pasión y esfuerzo, conscientes de la importancia de contar con uva de buena calidad para elaborar los mejores vinos.
El viñedo se encuentra en una zona privilegiada para la producción de uva de calidad: las 3.000 horas de sol de que disfruta permiten una maduración completa de un amplio abanico de variedades. El clima mediterráneo continentalizado, con inviernos fríos y veranos calurosos y muy secos, permite cultivar la viña con una mínima incidencia de plagas.
La superficie total de 86 ha se sitúa en la mesa de Ocaña, a más de 720 m de altitud, y engloba las 3 fincas donde la primera generación comenzó a labrar el viñedo.
El viñedo convive en armonía con una zona de especial protección de ave esteparia, donde destaca la avutarda. Combinamos variedades autóctonas como la Tempranillo y el Macabeo con variedades internacionales que aportan a nuestros vinos una marcada personalidad.
San Vicente, a 738 m de altitud
En el paraje de San Vicente, en el término municipal de Ocaña, se asienta sobre terrenos del terciario nuestra finca de Las Canteras. Sus 40 ha de viñedo comenzaron a plantarse en 1998 y se han ampliado en diversas fases, la última en 2022.
Fue una de las primeras experiencias de conducción en espaldera en La Mancha y supuso la introducción de variedades hasta entonces desconocidas en la región, como la Cabernet Sauvignon y la Merlot. Hoy se cultivan Tempranillo (16,6 ha), Cabernet Sauvignon (6,2 ha), Merlot (14,9 ha) y Macabeo (2,6 ha).
La orografía es irregular, con 12 m de desnivel que dan origen a distintos suelos: fértiles y profundos en las partes bajas, muy pedregosos y con costra caliza a 50 cm en las altas. Las densidades de plantación oscilan entre 1.500 y 3.000 plantas por hectárea.
El proyecto renovador
A 742 m de altitud, en el término municipal de Ocaña, Robledillo representa la génesis de un proyecto renovador orientado a producir vinos capaces de competir en calidad a escala internacional. Su plantación se inicia en 1998, coincidiendo con la incorporación de la tercera generación.
El proyecto arranca con la variedad Chardonnay, tras un detallado análisis de su comportamiento en la región francesa de Borgoña. Localizaciones expuestas, densidades elevadas y un manejo eficiente de la vegetación limitan el impacto de los calurosos veranos manchegos sobre la uva.
Sobre suelos arcillo-calcáreos de fertilidad muy limitada, las 32 ha reúnen Chardonnay (16,8 ha), Sauvignon Blanc (5,2 ha), Petit Verdot (7,8 ha) y Syrah (2 ha).
Tradición y modernidad
El proyecto de La Senda Arenales se inicia en 2010, cuando la experiencia vitícola de la bodega entra en madurez, y se amplía en 2019 hasta completar su superficie actual.
A 740 m de altitud y sobre 14 ha, este viñedo se compone íntegramente de Merlot, reflejo de la combinación entre cultivo tradicional y técnicas modernas orientadas a la más alta calidad.
La orografía es prácticamente llana, con suelos arcillo-calcáreos de elevada pedregosidad y escasa fertilidad. Se cultiva a una densidad de 2.222 a 3.100 plantas/ha y se conduce en espalderas muy altas para captar la máxima luz posible.